
Había pasado poco tiempo....aún no lo había asumido del todo...tú y yo eramos como uña y carne y yo no dejaba de aferrarme a los bellos recuerdos que nos rodeaban...sin todavía admitir que te había perdido...
Que una tarde dulce y estremecedora de aroma suave a malva y fresas desapareciste para siempre,aquella llamada telefónica me dijo que ya no estarías más junto a mí....y yo me negaba a aceptarlo...
Esa tarde bajo la lluvia que comenzó a caer rabiosamente sobre la hierva lloré y lloré....y no supe encontrar respuesta a tanta cruel pregunta.
Creía verte por todos sitios,escuchaba tu voz tras las paredes....olía tu perfume dulce y embriagador por todas partes....te sentía junto a mí.....
Y no sabía como cerrar los ojos sin ver tu imagen tras mis párpados lánguidos y cansados....te soñaba,te deseaba....pero ya no volverías a estar conmigo...esa era la cruda realidad de la vida....esa era la verdad....
Una noche fría ya de invierno ,habían pasado los meses,me senté en aquella escalera junto al mar que tanto frecuentábamos....miré hacia las estrellas y una de ellas relumbraba mas que las otras....una fresca pero a la vez dulce brisa rozó mis mejillas....sentí como me acariciabas...sabía que eras tu,sentía tu leve pero intensa presencia y me acurruqué entre aquel aroma que de repente me embriago me abracé al aire que acariciaba mi rostro,te amé en la distancia y el silencio de nuevo ....me sentí tuya y me aferré a la triste y falsa esperanza de que algún día de nuevo bajarías de aquella estrella para estar junto a mí otra vez...para siempre....
Yaky.
1 comentario:
Como duelen las ausencias de aquellos que ya no están, y los sietes cerca pero duele tanto que te gustaría atrapar su espíritu para no dejrlos marchar.
Un abrazo
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