
Caminaba por el jardín con paso firme y decidido.
Esperando encontrar algo que le devolviera la fé
y esperanza en la vida.
Se sentía hundida y saturada de tantos y tantos
pedruscos encontrados por el camino.
Que mas de una vez pensó dejarlo todo y abandonar
tirar la toalla sin más y a otra cosa mariposa.
Al fin y al cabo como bien dicen la vida son dos días....
Tal vez el segundo ya habría llegado.
Sonreía y a la vez irradiaba magia en su mirada,más aún
así por dentro la tristeza y el vacío la embriagaban.
A la vez que caminaba intentaba esquivar los rayos de
sol que atravesaban las cristalinas nubes verde agua
que eran sus ojos y le impedían ver correctamente el
camino adecuado.
Cuando sin darse apenas cuenta,tropezó con algo duro
y pesado;tras caer al suelo torpemente y sin vacilación
comenzó a sacudirse las manos cuando descubrió que un
líquido brillante y de consistencia pastosa regaba la tierra
en la que se encontraba aposentada,giró la mirada cuando
descubrió que tal mejunje extraño provenía de con lo que
había tropezado....
Observó con cautela un tarro hexagonal que tenía la tapa
entreabierta por la cual se escapó aquel líquido viscoso y
brillante con sus delicadas y finas manos lo cogió y observó una
etiqueta q tenía en su exterior en la cual ponía:
Observa más las flores que tienes entreabiertas en tu jardín
y no tanto los pétalos secos que hay en el suelo....
Y la protagonista de nuestra historia sonrió,a la vez que pensaba
que nada en esta vida sucede por casualidad,y que debéría de seguir
luchando pues aunque a veces cueste creerlo.....todo pasa,y superar
este tipo de pruebas nos hace mas fuertes y grandes.
Así que se levantó y con paso aún mas firme y decidido siguió el camino
hacía su meta deseada.....apartando los pétalos secos que por él se encontraba
y olisqueando las rosas entreabiertas que le anunciaban ilusiones y nuevas
esperanzas.
Yaky.11-11-2010