Avanzando por aquel sendero verde lleno de flores ví a lo lejos una luz,una luz intensa que me llamaba,agradable sin más,aquella luz que tantos dicen ver en un momento entre la vida y la muerte sin entender porque yo la estaba viendo en ese momento...avancé hacia ella y allí estabas tú...sentado en una roca mirandome con tu cara angelical y regalandome una sonrisa....
Me extendidte la mano,me sentaste en tu rodilla,había un olor agradable a flores silvestres,entonces comenzaste a contarme una de esas historias que de pequeña tanto me creía y metiste la mano en tu bolsillo de aquel traje de chaqueta a cuadros y sacaste de el aquella caja de música de la que yo ya ni me acordaba,blanca aunque tornandose amarillenta por el paso de los años...de cuerda...y con la sinfonia de Para Elisa de Bethooven,nos miramos fijamente con aquella música de fondo,sonreimos...
Me preguntaste si estaba bien...yo te dije que te echaba mucho de menos,nos fundimos en un profundo abrazo,unimos nuestros corazones...nos sentimos de nuevo vivos los dos...
Finalmente sin más desperté...todo era un sueño....pero era un sueño tan real.....
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